Hay discos que llegan tarde a la historia. Y hay discos que llegan demasiado pronto. Necrospirituals de Stillborn pertenece a la segunda categoría. Publicado en 1989 por el sello sueco Radium 226.05, este debut de apenas 42 minutos es una de esas joyas que el tiempo enterró bajo capas de indiferencia, pero que merece ser desenterrada. En Frecuencia Alterna no podíamos dejar pasar esta pieza fundamental del gothic metal primigenio, un disco que anticipó lo que Type O Negative y Paradise Lost popularizarían años después.
Stillborn se formó en Gotemburgo en 1985. La banda estaba liderada por Kari Hokkanen, bajista y vocalista con una voz de barítono profundo que se convertiría en su seña de identidad. A su lado, Ingemar Henning y Erik Sandqvist en las guitarras, y Peter Asp en la batería . Grabaron Necrospirituals en 1988 en los Studio Lane de Gotemburgo, y el disco vio la luz al año siguiente .
Lo que hace especial a este álbum no es su virtuosismo técnico ni su producción pulida. Es su visión. Mientras el metal de finales de los 80 se debatía entre el thrash, el glam y el death metal incipiente, Stillborn mezclaban el doom de Black Sabbath con la oscuridad del goth rock de Sisters of Mercy, añadiendo una capa de hard rock sureño y un humor negro que desconcertaba a propios y extraños . Como señaló un crítico, “cuando este álbum vio la luz, realmente no había muchos otros grupos mezclando goth rock con doom metal”
¿Qué suena aquí?

Stillborn
Necrospirituals es un disco de contrastes brutales. Abre con “Nuke ‘Em All”, un rock sureño grasiento y satírico que, como bien describió un reseñador, “apestaba a hard rock sureño y a licor fuerte” . La letra, con alusiones al Ku Klux Klan y a la cerveza Budweiser, es una burla descarada a cierto tipo de estadounidense. Es un inicio extraño, casi un chiste, pero que establece el tono irreverente del disco.
Luego llega “Flesh for Iesus” y todo cambia. Aquí Stillborn se sumerge en el doom más denso, con riffs que arrastran y la voz de Hokkanen emergiendo desde las profundidades. “Albino Flogged in Black” es quizás el momento más logrado del álbum: “se sumerge por completo en la bruma gótica”, con una atmósfera opresiva que recuerda a Christian Death pero con más peso metálico . “I, The Stillborn” es el otro pico: “la incursión más oscura en el doom”, un tema que se arrastra durante más de seis minutos sin perder un ápice de tensión.
La segunda mitad del disco se permite más licencias. “Streetsatan” es un outlier veloz, casi punk, que rompe el ritmo pesado del resto . “Raising Fits Cain” es un número de hard rock descarado que, según un crítico, “suena como The Cult pasado por el doom” . Y el cierre, “Angelynx”, es una pieza épica con órgano de iglesia que remite directamente al horror cinematográfico que inspiró al doom original.
¿Por qué deberías escuchar este disco?
Porque Necrospirituals es un documento histórico disfrazado de disco de metal. Stillborn no inventaron el gothic metal, pero fueron de los primeros en pisar ese territorio. Como escribió un reseñador de Metal Archives, “si los niños hubieran sido como este, habría sido una dinastía” . En lugar de eso, la banda se disolvió y su vocalista se marchó, dejando este único testamento de lo que pudo haber sido.
El disco tiene sus defectos. La producción es áspera, la mezcla carece de cuerpo en la parte baja, y la voz de Hokkanen puede resultar “caricaturesca” para oídos no acostumbrados . Pero esos defectos son parte de su encanto. Es un disco que suena a garaje, a sudor y a noches largas. No pretende ser perfecto. Pretende ser honesto.
Si te gustan Type O Negative, Danzig o los primeros Paradise Lost, aquí encontrarás el germen de todo eso. Si te gusta el metal que no se toma a sí mismo demasiado en serio, pero que aún así te golpea en el pecho, este disco es para ti. Como dijo un fan en Discogs, “es una obra bastante enferma, pero absolutamente brillante” .
No dejes que pase desapercibido. Necrospirituals es de esos discos que merecen ser descubiertos, especialmente en su edición original en vinilo de 1989 o en la reedición en rojo de 2013. Y recuerda: cada semana en Frecuencia Alterna desenterramos dos discos que el radar comercial ignoró. Esta es nuestra apuesta de esta semana.

Leave a Reply